En el discurso que Su Majestad el rey Harald V pronunció durante la inauguración oficial del Sámediggi (Parlamento sami) en 1977, puso énfasis en que el pueblo sami y los noruegos forman parte integrante de la sociedad noruega, y se disculpó por el modo en que el pueblo sami fue tratado en el pasado: “El estado de Noruega se fundó en el territorio de dos pueblos, el sami y el noruego. La historia sami está íntimamente ligada a la historia noruega. Actualmente, expresamos nuestro pesar en nombre del Estado por la injusticia cometida contra el pueblo sami por la dura política llevada a cabo para la “norueganización”.
A finales del siglo XIX, las autoridades noruegas impusieron una estricta política de norueganización del pueblo sami y de las minorías nacionales. Hacia el final de los años treinta, comenzó a emerger una perspectiva política más positiva hacia las minorías en relación con el pueblo sami. En 1956, el Ministerio de Asuntos Religiosos y Educación nombró un comité para examinar los asuntos del pueblo sami. El informe del comité, completado en 1959, propuso una nueva política que representó un completo cambio con respecto a la norueganización del pueblo sami y la asimilación política. Basándose en estas recomendaciones, el ministro presentó un informe al Storting en 1962-1963, que constituyó la base para el primer debate parlamentario exhaustivo sobre los principios fundamentales que gobiernan la política sami noruega.
Las medidas que se aplicaron a partir de entonces para preservar y desarrollar el acuerdo y la actividad económica en las áreas sami incluyeron la creación del Fondo de Desarrollo Sami en 1974, y la firma del Acuerdo de Reindeer Husbrandy en 1976.
Durante la década de los años ochenta se crearon el Comité de Derechos Sami y el Comité Cultural Sami. Basándose en una propuesta del Comité para los Derechos Sami, se aprobó en 1987 el decreto sobre el Sámediggi y otros asuntos legales sami (el Decreto sami). Las primeras elecciones para el Sámediggi se hicieron junto a las del Parlamento noruego en septiembre de 1989, y la primera sesión del Sámediggi la abrió oficialmente el rey Olav el 7 de octubre del mismo año.
Compensación colectiva e individual
En el año 2000, el Storting creó un fondo del pueblo sami de 75 millones de coronas noruegas (NOK). Los ingresos del fondo deben usarse para el fortalecimiento del idioma y de la cultura sami, y servir de compensación colectiva por el daño y la injusticia inflingidos al pueblo sami por la política de norueganización anterior. El fondo lo administra el Sámediggi.
En junio de 2004, el gobierno noruego presentó un libro blanco en el que proponía una compensación según el esquema de pago ex gratia del Storting al pueblo sami y al pueblo kvens (pueblo de ascendencia finlandesa del Norte), a los que se les privó de la enseñanza como resultado de la Segunda Guerra Mundial. Como consecuencia de la ausencia de enseñanza y de la anterior política de norueganización, muchas personas de esta época de los pueblos sami y kvens no aprendieron a leer ni escribir. El proyecto se someterá a posterior deliberación en el Storting.
El objetivo del gobierno de crear un espacio dentro del cual el pueblo sami de Noruega pueda mantener y desarrollar su lengua, cultura y forma de vida está arraigado en el artículo 110a de la Constitución noruega y en las previsiones del Decreto sami. Noruega tiene además el deber de proteger los derechos del pueblo sami a través de la ratificación de varios acuerdos internacionales, en particular el artículo 27 del Convenio de las Naciones Unidas sobre derechos civiles y políticos, y la Convención ILO n.º 169 sobre los pueblos indígenas y tribales en estados independientes. Como pueblo indígena y minoría étnica en cuatro estados diferentes, la población sami necesita y tiene derecho a un estatus especial respecto a las leyes internacionales y nacionales. Noruega reconoce que tiene especial responsabilidad de asegurar el desarrollo de la lengua, la cultura y las estructuras sociales sami.
En 2004, el gobierno asignó 542 millones de NOK para medidas especiales relacionadas con el pueblo sami. De ellos, 227 millones de NOK los administra el Sámediggi.
El Sámediggi
El Sámediggi sirve como primera fuente del gobierno para la inversión y diálogo con respecto a la política sami. El Sámediggi asume también la responsabilidad en labores administrativas e implementación de medidas políticas en ciertas áreas. Un objetivo del gobierno es proporcionar al Sámediggi una influencia y autoridad todavía mayores en asuntos concernientes especialmente a la población sami.
El Sámediggi ha asumido ya la responsabilidad de distribuir las cuotas entre las organizaciones sami, así como para las iniciativas culturales, económicas y lingüísticas. Además, un número de tareas de particular importancia para la cultura sami se transfirieron al Sámediggi desde varios ministerios. De acuerdo con las previsiones del Decreto sami, el Sámediggi goza de un amplio grado de autonomía e influencia en relación con estos asuntos.
Por el Ministerio del Gobierno Local y Desarrollo Regional