El 28 de Junio 2010 las comunidades mayas de Toledo ganaron otra victoria para los derechos a la tierra y los recursos naturales. La sentencia del Tribunal Supremo de Justicia reconoce que todas las comunidades mayas en el sur de Belice tienen derechos constitucionales a tierras, y afirmó la existencia del derecho consuetudinario maya. Esto quiere decir que en las áreas mayas hay derechos a propiedades comunales e individuales.
Además de reconocer el derecho del pueblo maya a la tierra ancestral, el Tribunal ordenó que el gobierno reexaminara todas las concesiones dadas a represas con intereses en la región, ya que los derechos constitucionales confirman que todas las concesiones tienen que tener consenso previo, completo e informado por parte de los habitantes mayas en las comunidades afectadas. (Especialmente, se trata de concesiones para represas con intereses en petróleo, hidroelectricidad y bosques. Las comunidades mayas han rechazado estas concesiones a través de sus consejos comunitarios.)
Esta sentencia está en concordancia con la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas, en la cual Belice votó a favor.
Según lo indicado, el gobierno de Belice responderá a la sentencia.
Derechos de los Pueblos Indígenas
El debate entre las partes del litigo fue sobre la cuestión del origen de los mayas. El argumento del gobierno se basó en la declaración de su testigo experto, Dr. Jaime Awe, quien alegó que los mayas de Toledo no son originarios del área sino inmigrantes recientes de Guatemala.
El Profesor de antropología, Richard Wilk, contestó las declaraciones presentadas por Dr. Awe. En base a diversas fuentes el idioma y la cultura de los habitantes actuales confirma la conexión con los antiguos mayas del área. Reconoció que algunos de los mayas de Toledo son inmigrantes de Guatemala, pero que tienen enlaces históricos y culturales con lugares de Belice debido a que son los descendientes de los mayas reubicados forzosamente hasta Guatemala en los siglos después de la conquista española.
El tribunal supremo basó su sentencia en la declaración experto de Dr. Wilk y concluyó que hay enlaces históricos, sociales, ancestrales y culturales entre los habitantes actuales de Toledo y los habitantes pasados. También puso énfasis en que esta sentencia se extiende a todas las comunidades mayas en Belice.
Tres victorias judiciales
Esta sentencia es la tercera victoria de los mayas en Belice. En el 2004 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) estableció que los mayas tienen derechos constitucionales a tierras y recursos en el terreno que les pertenece históricamente.
Sin embargo, el gobierno de Belice no reconoció estos derechos establecidos y continuó otorgando concesiones para represas con intereses en el área de los mayas.
Por eso las comunidades mayas de Conejo y Santa Cruz iniciaron un proceso civil contra el gobierno. En el 2007, el Tribunal Supremo de Belice acató la demanda de las dos comunidades quienes pedían sus derechos colectivos a la tierra.
La nueva sentencia de 2010 es una continuación y reafirmación de la que se dio en el 2007 y el Presidente del Tribunal acentuó los derechos de propiedad de todas las comunidades mayas en Belice sobre las tierras que han ocupado, basados en el derecho consuetudinario maya.
Estos derechos tienen mayor significación, como afirman que las comunidades mayas tienen autodeterminación en asuntos de tierra, con posibilidades para acomodar la disposición según las costumbres y valores locales. Este juicio histórico confirma la posición legal de los mayas en la sociedad de Belice.
Fuentes: El Ciudadano y Adital