17 de Mayo - Día de la Constitución

Cada año, el 17 de mayo, los noruegos celebran la constitución que Noruega adoptó en 1814. El acontecimiento principal es el desfile infantil, compuesto por estudiantes que marchan por las calles locales. Luego del desfile, hay juegos, entretenimientos, hot dogs y helados. Los noruegos que viven en Guatemala fueron invitados a la residencia del Embajador para conmemorar el Día de la Constitución. Se realizaron las actividades tradicionales y el Embajador dió el siguiente discurso:

El día de hoy es el 17 de mayo, un punto de referencia central en la vida nacional noruega. El 17 de mayo es una fecha casi mágica que unifica a todos los noruegos, le da identidad no sólo a la nación noruega, sino a cada uno de sus habitantes.

Por lo tanto pido su tolerancia por ser un poco egocéntrico en un día tan especial para los noruegos, esta pequeñita porción de la población mundial que representamos. Quizá podamos todos hallar un poco de inspiración patriótica en la celebración de una tradición que encarna los sentimientos nacionales.

El amor por nuestro país es la esencia de nuestra celebración del día nacional. Aún al darnos cuenta que este amor es algo que se nos ha enseñado, muy pocos de nosotros encontramos pesado llevar este amor en el alma toda la vida. Nos da buenas raíces en un mundo que se hace cada vez más globalizado.

A través de los años, el 17 de mayo se ha convertido en el día para mostrar nuestra gratitud por los lazos con nuestra patria y por la herencia que nos fue entregada. Somos el resultado de un proceso bastante exitoso de construcción de una nación.

Es fácil olvidar que no han sido ni siquiera dos siglos desde que la conciencia noruega lentamente ha emergido. Ningún levantamiento nacionalista en contra de la autocracia condujo a la Asamblea Constitucional en Eidsvoll, cerca de Oslo, donde nuestra Constitución fue firmada el 17 de mayo hace 192 años. Sentimientos nacionales estaban ausentes entre los noruegos en esa época. La mayoría de nuestros padres constitucionales fueron parte de la élite danesa de oficiales - en otras palabras, inmigrantes o sus descendientes. Ellos conocían los ideales europeos y americanos de libertad y durante el período posterior a las guerras napoleónicas se sirvieron de estos en su juego político. No obstante, no existe duda de que la Asamblea Constitucional de 1814 dio gran ímpetu al desarrollo que condujo a la Independencia de Noruega en 1905.

En el camino hacia la independencia, el país así como la nación tenían que ser construídos. La conciencia nacional y el sentimiento nacional tenían que ser creados y fortalecidos. El mensaje de Noruega como una nación antigua con un pasado vikingo glorioso y un futuro brillante cayó en suelo fértil. Para el futuro deberíamos confiar en Dios, sin embargo, ya que Dios no puede cambiar el pasado, era más seguro responsabilizar a quienes sí podían hacerlo, los historiadores. Los historiadores, pintores, escritores, compositores, investigadores de idiomas y estudiosos del folklore realizaron tremendos esfuerzos para construir una imagen propia y positiva noruega.

Y muy bien lo lograron! El romanticismo del siglo XIX o el romanticismo nacional, como fue llamado, dominó la vida cultural de Noruega en aquel momento. Luego el potencial creativo fue enorme, y este éxito en la creación de la identidad nacional es un monumento que se testifica en el carácter e identidad de cada noruego desde entonces.

El éxito en la construcción de la nación noruega alcanzó nuevas alturas en el siglo XX, gracias a nuestras escuelas, a la radiodifusión y transmisión televisiva, a los periódicos, a la Iglesia, a las organizaciones privadas, a nuestro sistema político y en particular a la reacción contra la ocupación Nazi de 1940 a 1945. La guerra convirtió al amor por el país en algo casi religioso.

Hace solo pocos años que nos hemos atrevido preguntarnos si la construcción de nuestra nación, de alguna forma no haya sido quizá demasiado exitosa. Gradualmente, nos hemos vuelto más concientes del hecho que, mientras cultivamos fuertemente los lazos que nos unen a los noruegos, hacemos al mismo tiempo una distinción hacia los demás. No fue esto un problema tan grande mientras Noruega era una sociedad culturalmente homogénea y el mundo de afuera estaba a cierta distancia. Con nuevos y diferentes elementos en nuestra sociedad la construcción de nación ha asumido un nuevo significado. Nuestra tarea es asegurarnos que nuestros nuevos compatriotas, quienes posiblemente parezcan muy diferentes a Ola y Kari (los noruegos típicos), sean entretejidos con los mismos lazos fuertes y finos que entrelazan a los noruegos unos con otros y con su patria. En resumen, darles a ellos esa misma relación especial con el 17 de mayo.

Y qué es mejor que empezar con los niños? Ellos son el material de construcción más importante para una sociedad mejor. Para los noruegos es algo muy natural que el día nacional también sea "El día de los niños". La celebración del 17 de mayo noruego ha resultado como una medida muy eficiente para incluir a nuestros niños en la vida nacional y sensibilizarles de los mejores valores de una sociedad democrática, tolerante e incluyente.

En muchos países se hacen desfiles militares en el día nacional. En la calle principal en Oslo no hay armas ni soldados que dominan con su presencia, sino niños felices en un casi interminable desfile saludando a la Familia Real frente al balcón del palacio con banderas y gritos de alegría. La foto en su invitación para esta noche lo muestra bien – incluso el uso de los trajes regionales en este día. (El mío es de Nordfjord – en el oeste del país. Podrán observar otros trajes regionales en las noruegas que están presentes, y hasta en los niños.)

El 17 de mayo es un día festivo en las comunidades locales, un día lleno de tradiciones locales que especialmente organizan las escuelas, apoyadas por las preprimárias, organizaciones, equipos deportivos, etc. En este día todos pueden darse a conocer, anunciarse y celebrarse a sí mismos. También es un día de familia, pero a diferencia de los demás días festivos noruegos, es el día en el que todos salen afuera. Ayuda, por supuesto, que es un día de primavera en un país que acaba de salir de un invierno largo y sabe que el verano será corto.

Pese a todos los rasgos nacionales - con la bandera roja, blanca y azul ondulando en todas partes de Noruega el 17 de mayo, recordamos la herencia de las revoluciones americana y francesa: libertad, igualdad y hermandad. Estos ideales son de carácter universal y todo país tiene la responsabilidad para que estos ideales se fortalezcan y se impregnen más profundamente en la vida nacional. Eso, más que nada, debe ser el mensaje universal de nuestra celebración patriótica del día nacional, una celebración en la que nunca falta el grito tradicional de este día: "Hurra!"

Gracias por venir y celebrar este día con nosotros.


Source: Discurso del Embajador Lars Fure, 17 de Mayo de 2006   |   Share on your network   |   print